Persistir en la necedad y rebeldía puede ser fatal para la vida de una persona. Es la enseñanza que tenemos de la historia: el fraile desaparecido. La familia es en la mayoría de los casos, la más preocupada ante la testarudez y las malas decisiones de un joven inexperto, y en ocasiones se pueden llegar […]
El aire en las laderas del volcán no olía a azufre, sino a canela silvestre y a la antigua humedad de una selva que respiraba con sus propios pulmones. El Chiuta caminaba entre las orquídeas parlantes con el paso medido de quien sabe que las piedras se mueven antes que él; sus manos, curtidas por
La gringa sin cabeza vaga por la antigua base militar de Galápagos sin un rumbo fijo, pero con la consigna clara: la de dar algo más que un susto a quienes deciden poner sus ojos en ella, una dulce y embriagadora fragancia, poco a poco se transforma en el verdadero olor de la muerte. Te
En los veranos de la alta Amazonía, cuando los ríos llevan una niebla espesa que huele a barro cocido y guayaba madura, el agua se vuelve tan densa que los caimanes flotan dormidos como troncos olvidados. Fue en una de esas noches de luna embarazada, mientras las mujeres del pueblo removían la chicha y el
Inapulo pueblo encantado, se cree que fue un lugar pequeño en la Provincia de Chimborazo, muy cercano a la ciudad de Guano, donde generalmente se cuentan las leyendas que dan forma a la nacionalidad ecuatoriana. De esta bella región, esta vez Ilapo es el escenario de esta leyenda muy corta, pero que posee un gran
El aire en la garganta amazónica no estaba cargado de calor, sino del hedor rancio de la resina quemada y de la certeza de que el bosque respiraba al unísono con las bestias. En esos años de humedad interminable, no sorprendía a nadie que el rastro de una boa tallara un canal en el barro
El aire de la provincia verde olía a cacao fermentado, a la humedad de un río trabquilo y al pesado presagio de lluvia antes de medianoche. Carlos y Francisco caminaban con la lentitud de hombres que habían bebido demasiado, arrastrando sus sandalias por un barro que parecía retener sus pasos como si la misma tierra







