La doncella de Pumapungo

¡Comparte esta leyenda en tus redes sociales!

La doncella de Pumapungo

Ficha técnica

Personajes: Nina (Doncella del Sol), Huayna Cápac (Inca), Sacerdote del Sol (Amante).

Locaciones: Ruinas de Pumapungo, Cuenca (Tomebamba), Río Tomebamba.

Época: Siglo XV-XVI (Periodo Incaico Tardío).

En Pumapungo se encontraba uno de los templos incas dedicados a rendir culto al Sol, era el hogar de Nina, una doncella del sol, ellas eran mujeres dedicadas a realizar actividades rituales y atender a la monarquía durante las visitas oficiales.

Las flores de los jardines de Pumapungo no solo se abrían al sol, sino que murmuraban entre ellas con la paciencia de quienes saben que el tiempo es solo un círculo de oro. Nina caminaba por los senderos de piedra con una levedad tal que las hormigas ni siquiera interrumpían sus procesiones de fe bajo sus pies, mientras el aroma del toronjil y la menta se trenzaba con el olor metálico de la fragua donde los hombres daban forma al trueno. Allí, donde el agua de los canales corría con la memoria de los siglos, un joven sacerdote la miró no con los ojos de la religión, sino con la sed de quien ha encontrado un manantial en medio del desierto de sal, ignorando que, en el imperio de los hijos del Sol, amar lo sagrado era la forma más dulce de invocar a la muerte.

Leyenda de la doncella de Pumapungo

Esta narración corresponde a las : Leyendas de Azuay, Leyendas Andinas, Leyendas ancestrales.


Pumapungo, localizado en las cercanías de lo que hoy es la ciudad de Cuenca, era el destino de descanso preferido por la realeza inca.

El lugar estaba exquisitamente decorado y hasta hoy en día es posible visitar sus ruinas. El lugar contaba con una fuente sagrada que era usada exclusivamente por el emperador.

Pumapungo se encontraba atendido por unas jóvenes doncellas conocidas como las Vírgenes del Sol. Estas mujeres eran educadas desde niñas en distintas artes y habilidades que usaban para entretener a los emperadores.

¿Quién fue realmente la doncella de Pumapungo?

Nina era una de las Vírgenes del Sol residentes en Pumapungo y aunque estaba prohibido, se enamoró perdidamente de uno de los sacerdotes del templo.

La pareja solía reunirse a escondidas durante las noches de luna llena en los jardines del lugar.

Cuando el Emperador se enteró de este hecho, mandó a matar al sacerdote, pero prohibió que se informara a Nina del suceso.

La doncella, al ver que pasaban las lunas y su amante no acudía a sus encuentros, finalmente murió de pena.

Se dice que hoy en día, en las noches de luna llena, se puede oír el lamento de Nina entre las ruinas del lugar.

El secreto bajo las ruinas de Tomebamba

En la Sierra (Azuay): Se enfatiza el castigo divino y la transformación de la joven en una estatua de piedra o su emparedamiento vivo en los muros del templo.

Versión Alterna: Algunas crónicas sugieren que no fue un sacerdote, sino un mensajero (Chaski) quien se infiltró en los jardines prohibidos.

Pumapungo ayer y hoy: Las construcciones ceremoniales de Pumapungo, fueron levantadas en la parte final del siglo XV y estaba considerada como una de las ciudades ceremoniales más bellas e importantes del territorio inca.
Si lo deseas visitar, se encuentra en el centro histórico de la ciudad de Cuenca, dándole ese toque único a la ciudad, mezcla de tradición, historia y cultura.

¿Te Gustó esta leyenda? Te invitamos a leer: La laguna del Cajas.

¿Quieres disfrutar de historias basadas en leyendas en tu Kindle?

Encuéntralas en Amazon y llévalas contigo a todo lugar

Las historias detrás de las leyendas

¡Comparte esta leyenda en tus redes sociales!