Los Gigantes de Santa Elena

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Los gigantes de Santa Elena

Datos interesantes

Personajes Principales: Otoya / Tumbe Caciques prehispánicos de la cultura sumpeña.

Criaturas: Los Gigantes / Ser Celestial Invasores mitológicos y la deidad ejecutora del rayo.

Locaciones Geográficas: Santa Elena / Sumpa / Tanque Loma Coordenadas históricas del hallazgo fósil en Ecuador.

Época / Contexto: Período Prehispánico / Pleistoceno Contexto mítico temporal y datación real de la megafauna.

Objetos Clave Balsas de caña / Espadas de fuego / Fósiles Elementos simbólicos de la invasión y pruebas materiales.

La leyenda de los gigantes de Santa Elena se funda en el mito de una invasión muy antigua, sin una procedencia cierta, pero más de un pueblo cuenta en sus leyendas la existencia de nativos de gran talla y corpulencia. …

Así surge la leyenda de los gigantes, recogida por muchos cronistas de la época.

La península de Sumpa no siempre había conocido la paz de sus suaves olas. Hubo un tiempo, suspendido en la niebla de una tarde inmemorial, cuando el mar devolvía lo que nunca se le había pedido. El aire olía a azufre y pescado podrido, una combinación densa que se adhería a las ligeras mantas de algodón de los nativos como una costra de mal presagio. La tierra, que hasta entonces solo había conocido el peso ligero de las iguanas y los pasos descalzos de los hombres, comenzó a gemir desde sus profundidades con el crujido de loza rota. No era un temblor en las montañas; era el paso rítmico y brutal de seres colosales que habían desembarcado de balsas tan grandes como islas flotantes. Sus ronquidos, que competían con el seco trueno de las rocas, hacían que los frutos del árbol de muyuyo cayeran prematuramente y que las aves marinas olvidaran el arte de volar, quedando suspendidas en el cielo, inmóviles, como si el tiempo mismo contuviera la respiración ante la insolencia de lo inevitable.

¿Quiénes fueron realmente los Gigantes de Santa Elena?

Esta narración corresponde a las: Leyendas de Guayas, leyendas ancestrales y leyendas de la Costa.


La leyenda de nuestra querida tierra Santa Elena, llamada Parcela de Dios por poetas, historiadores y escritores, se remonta a tiempos muy lejanos, mucho antes de la llegada de los españoles y de la civilización a la cual nos debemos en la actualidad.

En aquel entonces, Otoya, hijo de Tumbe – cacique que reinó en la Península de Santa Elena – conocida como Sumpa en tiempos prehispánicos, controlaba con mano dura torturando y explotando a todos sus habitantes.

Los hombres eran sometidos a trabajos forzados y las mujeres se rendían a los antojos de aquel tirano cacique sumpeño.

Pero la cruda realidad de aquellos tiempos cambiaría con la llegada de repente de seres gigantescos, que aparecieron entre las cristalinas y mansas aguas en balsas aparentemente provenientes desde el sur, trayendo consigo una falsa, pero ansiada esperanza de libertad, que poco a poco se fue tiñendo de sangre por lo que iba a acontecer.

La tierra temblaba con cada paso de los gigantes, sus ronquidos estremecen los frondosos árboles, llegaron hambrientos y de un golpe devoraron en cuestión de minutos a animales y todo lo que encontraban a su paso.

El pueblo Sumpeño vio el despertar de estos demonios más despiadados que el príncipe Otoya, quien no pudo resistir el ataque de los descomunales forasteros, muriendo tras ser amarrado a un tronco.

La voracidad de los gigantes era tremenda, indiscriminada e insaciable en la tierra y en el mar, por lo que hacían sentir su autoridad malévola ante los ojos de todos los empeños.

Según la leyenda, al ver los dioses de los Sumpas lo que sucedía con su pueblo y enojados por las atrocidades de los gigantes y sus actos, decidieron librar a los desdichados habitantes de la maldad, provocados por los extranjeros sobrenaturales.

Los dioses de los Sumpas bajaron desde el cielo, armados de rayos y espadas de fuego en sus manos, desapareciendo uno por uno a los inmensos tiranos que cayeron doblegados sobre las fértiles tierras peninsulares.

Con este ansiado anhelo cumplido en la historia, la prosperidad regresó a Sumpa y la felicidad llegó al pueblo por muchos años, hasta la llegada de los españoles.

Pero el tiempo se detuvo, cuando los huesos de los exploradores e investigadores se helaron al observar el macabro hallazgo de la real existencia de nuestros ancestros, de aquellos hombres y mujeres que han formado y formarán para siempre parte de nuestra historia, porque los huesos y los restos de estos enormes seres fueron encontrados.

Desde ese entonces, los historiadores han dado forma a la mitología existente en nuestras tierras, basándose en los descubrimientos de muelas, maxilares, costillas y otras piezas que pertenecieron a estos seres gigantes.

Sí, sus huellas quedaron marcadas en estos territorios como una prueba eterna de nuestros orígenes.

Dejándonos a aquellos que en sus tierras habitamos la fiel certeza de su existencia; para dejar de ser una simple y lejana leyenda, y convertirse en una verdadera e indudable realidad.

El misterio de Tanque Loma: ¿Mitología o Megafauna descubierta?

El Museo Paleontológico Megaterio y las pruebas científicas

El 2 de noviembre del 2003, se hallaron fósiles paleontológicos en Tanque Loma, cerca de la Quebrada Seca, en La Libertad, aclarando uno de los mitos más comentados durante décadas, el de los Gigantes de Sumpa.

Pues se venía presumiendo por algunos años la existencia de Megafauna y de seres humanos de tamaño superior a lo normal en la región peninsular.

La UPSE, visionando la importancia del hallazgo, estableció un programa de investigación y rescate. Luego, para difundir el resultado de dicha investigación, se construyó el Museo Paleontológico denominado Megaterio.

En el museo se exponen actualmente:
Restos fósiles de megafauna en diferentes etapas de crecimiento; es decir de grandes mamíferos que vivieron en el pleistoceno (50,000-8,000 años antes la era actual), y que tenían un peso entre una y cuatro toneladas y tamaños que superaban los 3 metros, entre los que constan megaterio, mastodonte, caballo americano, macrouquenia, gliptodonte, y paleollama, todos estos identificados en el sector de Tanque Loma en La Libertad.

Museo Megaterio:

Dirección: Ciudadela Universitaria (vía La Libertad- Santa Elena).
Santa Elena – Ecuador
Teléfonos 593 (4) 27884305 Ext. 107
Conocer más del Museo Megaterio

¿Te Gustó esta leyenda? Te invitamos a leer: La duenda.

Preguntas frecuentes sobre los gigantes de Santa Elena

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